La leyenda de Saint Bénezet

"Bénezet, coje tu varilla y ve a Aviñón, la capital a la orilla del agua: habla a los habitantes y diles que hay que construir un puente"
En 1177, un joven pastor, llamado Bénezet baja de las montañas de la Ardèche. Decía haber sido enviado por Dios para construir un puente en Aviñón. Al principio, todos lo tomaron por un loco, pero él había escuchado una voz que venía del cielo dictándole su misión...

Los aviñoneses se burlaron de él, y entonces el prelado lo desafía a cargar una piedra enorme al hombro y luego tirarla en el Ródano et no duda ni un instante, y bajo la estupefacta mirada de la gente, levanta el bloque de piedra y lo tira al agua, según se dice, ayudado por Dios y por los ángeles bañados de una luz dorada.

Esta hermosa leyenda de San Bénezet pasó al fervor popular, puesto que la construcción del puente representa un desafío a los elementos.

El Puente St-Bénezet es quizá la obra más antigua construida en el Ródano entre Lyon y el mar.